FORO ROMANO CAESARAUGUSTA (Zaragoza).
Del foro de Caesaraugusta no queda nada en la superficie, por ello visitaremos lo que había bajo el mismo: sus cimientos y las cloacas. Para ello recorreremos un museo sito en el lugar en el que se encontraba donde veremos las bases de esta arquitectura romana, así como los numerosos objetos de uso cotidiano hallados. Se encuentra situado en la plaza de la catedral de san Salvador, la Seo, justo al lado de la plaza del Pilar y bajo un prisma de ónice iraní.
Los foros romanos se hallaban habitualmente en la intersección del Decumano y el Cardo. No es este el caso de Caesaraugusta, aquí se desplazó al Norte, buscando el río Ebro y la gran actividad mercantil que proporcionaba esta vía fluvial.
El foro era un gran espacio abierto (ocupaba unas cuatro hectáreas, unos cuatro campos de fútbol) estaba pavimentado con grandes losas y rodeado de unos pórticos. En el foro se encontraban los principales edificios: la Curia (con carácter político), La Basílica (con carácter administrativo y político) y el Templo (con carácter religioso). Junto a ellos se encontraban las tiendas y las tabernas.
Como decía no tenemos ningún resto arqueológico en la superficie, pero podemos obtener información de algunos elementos que contenía por la numismática, por dos monedas acuñadas en Caesaraugusta en tiempos del emperador Tiberio. La primera nos muestra a un personaje (el emperador Tiberio) a caballo por una estatua ecuestre similar existente. La segunda nos muestra el frontal del templo.
Se trataba de un templo hexástilo (con un pórtico de seis columnas) de diecisiete metros y medio por treinta y cinco, y veinte de altura. Su basamento se encontró bajo la Seo en los trabajos de restauración de esta del pasado siglo. Honraba al emperador Augusto por medio del culto imperial. A lo largo de los siglos siempre ha habido un templo en este espacio: este templo romano, una iglesia visigoda advocada a S. Vicente, una mezquita musulmana y la actual catedral cristiana.
Os muestro una fotografía de la Maison Carrée de Nîmes que sería muy parecido al nuestro:
En los extremos del foro existían también unas fuentes. Entro, entramos al museo, vamos al subsuelo. Es ahí donde encontraremos las tuberías que suministraban agua a esas fuentes.
Del mismo modo podemos observar restos de los canales y conductos que recogerían las aguas pluviales caídas en el foro y como eran llevadas a la cloaca para su desagüe.
El material de las tuberías que llevarían el agua a aquellas fuentes sería el plomo y de un buen grosor por lo que el caudal sería importante. Podemos ver unos cuantos metros de estas tuberías, sus empalmes e intersecciones. Todo ello explicado en unos buenos paneles que nos informan de su elaboración.
También podemos ver numerosos restos arqueológicos (algunos con marcas, letras grabadas) y, sobre un moderno pedestal, un capitel de alabastro, que se cree podría ser uno de los capiteles del desaparecido templo al culto imperial.
En esta misma sala encontramos parte de un mosaico perteneciente a la Casa de Orfeo del siglo II, que se encontraba junto a la puerta Oeste de la muralla. Es conocido como de Las Musas por la representación de Clío (musa de la Historia) que lleva en esta ocasión una diadema de plumas. A su lado encontramos dos instrumentos cotidianos: unas tablillas y un estilo.
Seguimos, vamos a la gran cloaca. Podemos recorrer un pequeño trecho de la misma. Fue construida por el sucesor de Augusto, Tiberio empleando el opus caementicium: cal mezclada con arena y cantos rodados (podemos ver las marcas de los tablones en las paredes durante su construcción) para evacuar hacía el Hiberus flumen las aguas residuales de esta zona de la colonia. Está cubierta por una bóveda de cañón en la que todavía hay señales de las cimbras de madera usadas para su construcción.
Atravesamos el pórtico, vamos a la zona comercial: tiendas y tabernas, pero, eso sí, por el subsuelo:
A continuación, os muestro una maqueta con el corte transversal de esta zona. Podemos ver la cloaca máxima y una pequeña cloaca que recogería las aguas pluviales del foro que acabarían en la primera. También vemos el lado porticado y, al otro lado, la zona comercial. De esta zona comercial encontraremos restos arqueológicos de la parte inferior, de los sótanos o almacenes de las tiendas.
Se puede observar que todos los comercios eran del mismo tamaño, de muro a muro. Existe una pequeña recreación de la tienda de un alfarero. Un detalle, el barrio de este gremio, y sus talleres, se encontraba al Oeste, extramuros.
En las vitrinas veo numerosos objetos de cerámica de uso cotidiano, pero me llamó la atención un mortero con marcas en los laterales. Es el sello del alfarero de carácter oficial, con las letras C.C.A como fabricado en la colonia en el que se trasluce un contrato de arrendamiento entre el alfarero, Gaius Arruntius Lupus (sí, conocemos su nombre) y los gobernantes de la colonia.
Por supuesto, en nuestro deambular por el museo también encontramos estatuas incompletas como la de un camilo (joven noble asistía al sacerdote en los rituales) que fue encontrado a la altura del templo o una cabeza de un personaje anónimo.
Camino de la salida existen paneles con textos que nos informa de la vida caesaraugustana y vitrinas con numerosos objetos cotidianos: juguetes, pequeños envases para el acicalamiento femenino, lucernas, objetos de escritura...

























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