MONASTERIO DE SANTES CREUS (Aiguamúrcia. Tarragona).


Este monasterio junto con los de Poblet y Vallbona de les Monges forman un conjunto de cenobios construidos en el siglo XII como instrumento de reorganización y repoblación de las tierras recién conquistadas al musulmán por la Corona de Aragón.

Existe una leyenda sobre el origen y nombre de este monasterio y el lugar donde se construyó:

"El terreno donde se construiría el futuro monasterio era objeto de disputa entre las diócesis de Barcelona y Tarragona, de forma que era llamado el Campo de la Contrariedad. El lugar estaba situado en un valle rico en agua y pastos y era muy apreciado por los pastores. Ocurrió que mientras éstos guardaban y vigilaban sus rebaños durante la noche, los hombres veían luces misteriosas que, como pequeños fuegos, surgían aquí y allá. Los pastores quedaban muy asustados por el fenómeno. Por la mañana, al amanecer, colocaban una cruz en cada lugar en el que habían visto aparecer las luces como forma de conjurar el posible mal. Poco a poco y día a día el lugar se fue llenando de cruces y el campo empezó a ser llamado Campo de las Santas Cruces (Camp de les Santes Creus, en catalán) en lugar de Campo de la Contrariedad. El sitio adquirió tal aureola de divinidad que los obispos litigantes decidieron cederlo para construir en el mismo el monasterio que vamos a ver"



Santes Creus fue fundado en 1168 mediante bula papal de Alejandro III declarando al mismo dependiente directamente de Roma. Las obras comenzaron en 1170 realizándose en torno a la ya existente ermita de la Santísima Trinidad que todavía podemos visitar.

Entraremos al recinto monacal por la puerta de la Asunción llegando a la plaza de S. Bernardo Calvó (en el centro vemos una estatua del santo). A la derecha tenemos una serie de edificios en los que vivían los monjes ancianos que estaban exentos del rigor de la vida monástica. A la izquierda, en un reducido patio, está el llamado Palacio del Abad. Enfrente podemos ver la fachada de la iglesia y el lateral del claustro coronados por las almenas procedentes de la inacabada fortificación querida por los reyes y no aceptada por los monjes.

La entrada propiamente al monasterio la realizaremos por la Puerta Real que nos llevará directamente al claustro.




A continuación, os muestro una planta del monasterio con las distintas dependencias que iremos recorriendo poco a poco.





             1.   Plaza de San Bernardo.                                2.   Puerta Real.
             3.   Claustro.                                                       4.   Sala capitular.
             5.   Iglesia.                                                          6.   Refectorio.
             7.   Locutorio.                                                     8.   Claustro Viejo.
             9.   Capilla de la Santísima Trinidad.                10.  Cementerio. 
            11.   Palacio  
                                                      
        El claustro que vemos, construido en el siglo XIV, sustituyó a otro anterior del que solo nos queda el templete o lavatorio de planta octogonal y fábrica románica. El actual claustro con ocho ventanales en las crujías mayores por siete en las pequeñas. Son ojivas cerradas con tracerías distintas en cada lado apoyadas en unas finas columnillas, maineles.




La escultura del claustro es magnífica. Es muy variada, encontramos flora, fauna, motivos bíblicos, anormales mitológicos y con cabeza humana...incluso un autorretrato del posible maestro escultor.





 Vemos numerosos enterramientos que corresponden a benefactores para el convento de la nobleza. Los reyes serán enterrados en la iglesia, los abades en la sala capitular y los monjes en el cementerio. 



La sala capitular fue uno de los primeros elementos que se construyó. Es un lugar importante dentro del monasterio: lugar de reunión, toma de decisiones y ordenación del trabajo. En el suelo, lugar de reposo de algunos abades del monasterio, en este caso encontramos siete lápidas (seis abades y un obispo) con los atributos abaciales, escudos...




Orientados al Sur se encuentran la cocina, el comedor o refectorio, la cocina, la despensa, el lagar, la bodega y una salida al cercano huerto. La comida del monje era sencilla y frugal. Comían dos o tres veces al día, dependiendo de los meses del año, escuchando la lectura.



En la panda Norte encontramos los dos accesos al templo, una más rica en la esquina Este (para los monjes) y una más austera en la esquina Oeste (entrada de los conversos). Los conversos eran hermanos legos, laicos, que trabajaban en labores agrícolas y otras tareas manuales en el monasterio y en sus granjas. Hacían vidas separadas dentro del monasterio, con partes destinadas a cada grupo. 



Encima de la puerta de entrada de los monjes, un grupo escultórico. Vemos a Cristo mostrando las heridas de la Pasión, tres ángeles que portan los instrumentos de la misma (cruz, corona, clavos...) y un monje arrodillado con báculo abacial posiblemente el abad del monasterio cuando finalizaron las obras.



La iglesia fue construida entre 1174 y 1225, año de su consagración a la Virgen como es habitual en el Cister. El sobrio templo tiene planta de cruz latina con tres naves con bóvedas de crucería.

La fachada está compuesta por una portada románica con tres arquivoltas. Encima de ella, un gran ventanal gótico con una impresionante vidriera. Al otro lado, en la cabecera, un rosetón parcialmente tapado por un retablo posterior que también oculta tres vanos que están en la parte inferior.



Santes Creus es también panteón real. Aquí se encuentran los restos de dos monarcas: Pedro III y su hijo Jaime I.

La tumba de Pedro, el Grande, está en el lado del Evangelio. Tiene como base una bañera romano-egipcia de pórfido traída por Jaime II cuando era rey de Sicilia. La urna, también de pórfido se encuentra rodeada por imágenes policromadas. Un gran templete alberga el conjunto. Es la única tumba de un monarca de la Corona de Aragón no profanada. A los pies está la sepultura de su fiel almirante Roger de Lauri. El cercano epitafio de Pedro III nos dice:

"Pedro, que esta piedra cubre, sometió reinos y gentes abatió a los poderosos y cumplió empresas ingentes, sus soldados fueron como él, magnánimos y valientes. Él, que fue el primero en la guerra, así ahora aquí yace. Constante en sus propósitos, de palabra veraz, fiel a sus promesas y en las armas audaz. Gobernante enérgico, vivió la justicia para todos igual, fue muy loado, pero su mente superó todas las alabanzas. Adoró a Cristo, y alcanzó la beatitud por la penitencia. Rey de Aragón, Conde soberano de Barcelona. Entregó sus miembros la undécima noche de noviembre del año mil doscientos ochenta y cinco. Sea su valedora, siempre pía, la Virgen María."

En el lado de la Epístola encontramos el otro sepulcro real, el de Jaime II. La urna, realizada en alabastro que guarda los restos de del rey y su esposa, Blanca de Anjou está cubierta con las estatuas de los monarcas yacentes (vestidos con el habito cisterciense) labradas en mármol.




En el muro norte de la iglesia, la escalera de maitines. Esta escalera comunicaba el templo directamente con el dormitorio. De esta forma podían bajar directamente a los laudes y maitines. También lo usaban para subir al dormitorio después de las completas.

A la izquierda de esta escalera se encuentra la caja de madera de un reloj. En el frontal de la caja vemos como decoración una rosa de los vientos. Se trataba de un reloj de 24 horas. Estaba conectado a la Torre de la Horas, que veremos luego, accionando las campanas que marcaban los oficios y el ritmo de la comunidad monástica. 


Llegamos al dormitorio, amplio espacio común (sin divisiones inicialmente como marca la regla) donde dormía la comunidad. La cubierta que vemos está conformada por viguería de madera. El dormitorio cuenta con otro acceso, la escalera de día, que nos retorna al claustro. 



Desde este lugar de articulación de la vida monacal, cruzando por un pasillo abovedado que hacía las veces de locutorio, llegamos al Claustro Viejo. Es llamado así porque se encuentra situado en este lugar el claustro de los primeros años de la fundación del monasterio. Lo que vemos actualmente, de gran sobriedad, fue construido a principios del siglo XVI utilizando materiales del clausurado convento de Bonrepós.



Alrededor de este Claustro Viejo se encuentran las ruinas de los edificios más antiguos del monasterio, son los restos de las primeras edificaciones de cuando se establecieron los monjes a finales del siglo XII.

En la fotografía de la izquierda os muestro el espacio dedicado a prisión. Sé de la existencia de grafitis en la misma aunque yo no los he encontrado.



La ermita de la Santísima Trinidad se usó de templo de la comunidad mientras se construía el nueva. tiempo más tarde se utilizaría como capilla de la enfermería que se encontraba al lado


Muy cerca se encuentra la Torre de las Horas construida en el último cuarto del siglo XVI para alojar las campanas que, accionadas por la maquinaria del reloj que vimos antes en la iglesia, marcaban el ritmo de la vida del cenobio. Se encuentra pegada al dormitorio y a la altura del mismo se encontraba un archivo donde se guardaban los privilegios del monasterio, las donaciones recibidas...

El cementerio de la comunidad está señalado por una única cruz de piedra. La regla no permitía señales que diferenciaran las sepulturas de los distintos monjes fallecidos.

Quizá sea el momento de contaros otra leyenda sobre el monasterio de Santes Creus: 

"Se dice que había en este monasterio dos monjes que, habiendo sido amigos inseparables desde la infancia, una vez que entraron en el monasterio continuaron su amistad y hacían todo juntos. Se prometieron mutuamente que, si uno moría, el otro rezaría todos los días ante su tumba.

Pasó el tiempo y uno de ellos murió y fue enterrado como todos los hermanos que le habían precedido.

Al día siguiente el amigo, tal  y como había prometido, se arrodilló ante la tumba y rezó. Al acabar vio espantado que una mano salía de la sepultura, lo bendecía y se quedaba quiera, esperando. El monje pensó  que alucinaba y calló pero al día siguiente volvió a ocurrir lo mismo por lo que se lo comunicó al abad.

Al día siguiente fueron con él abad y toda la comunidad y todos juntos rezaron ante la tumba. Al concluir el responso, como los otros días asomó la mano, los bendijo y quedo quieta esperando. El abad la tomó suavemente, al instante la mano se desprendió y quedo entre las del abad"

Se dice que, durante muchos años esta mano se encontraba en la capilla del Monasterio. Actualmente en la iglesia del convento de las Bernardas en Vallbona hay una mano humana, apergaminada, que dice la leyenda perteneció al monje de Santes Creus.




Llegamos al final de nuestro recorrido, acabaremos con el Palacio. Lo que vemos es una construcción realizada durante el reinado de Pedro IV. Os lo comento por que también se realizaron actuaciones semejantes durante los reinados de Pedro III y Jaime II. En un principio fue residencia real construida sobre el Hospital de los Pobres.

Este palacio era residencia del abad y centro administrativo del monasterio. Pensemos que además de sus obligaciones propias como abad podemos decir que tenía deberes de señor feudal y también era el representante del estamento eclesiástico en las Cortes. Tenía una gran vinculación con la Corona ya que tenía el título de Capellán Mayor Real, con constantes contactos con el exterior. Debía manifestar con su residencia el poder del monasterio.

La edificación se articula por dos patios a cielo abierto (sólo podemos ver uno) en tres alturas, con una escalera de acceso y una galería superior. El patio que vemos cuenta con un pozo y la citada escalera, a la derecha, en la que vemos una columna de pórfido. 



En cuanto a la ornamentación observamos el artesonado de la galería superior decorado todavía con policromía. En la barandilla de la escalera de piedra, en los extremos, dos escenas de poder, un león atrapando una gacela y un jabalí. Por otra parte también encontraremos escudos y representacioners dela Corona, el monasterio y abades.


 

El Monasterio de Santes Creus forma parte, con el monasterio de Vallbona de les Monges y el monasterio de Poblet,  la Ruta del Cister siguiendo el sendero de gran recorrido GR-175.


Comentarios

Entradas populares de este blog

ORDEN TEMPLARIA. IGLESIA VIRGEN DE LA CARRASCA. (Bordón. Teruel).

ORDEN TEMPLARIA. CASTILLO DE MIRAVET (Miravet.Tarragona).

ROCA CABALLERA. Calaceite (Teruel).

SANTA MARÍA DE EUNATE (Muruzábal. Navarra).